viernes, 23 de octubre de 2020

Seguir caminando

El haber llegado hasta aquí es resultado de un largo viaje académico que comenzó en mis años de instituto. Avanzada la ESO comencé a tener claro que lo mío eran las Humanidades. Se me daban muy bien los idiomas, me gustaba estudiar Historia y leía con gusto casi todo lo que nos pedían. Creo que hubo varios profesores que contribuyeron a que mi interés no decayera y que me animaron a seguir esforzándome y aprendiendo. Guardo muy buen recuerdo de Miguel Ángel y María José, profesores de Lengua y Literatura, también de Ascen, François, Virginia y Teresa, profesoras de Inglés, Francés, Latín y Griego, respectivamente. Durante esos primeros años en el instituto comencé a encarrilar mi futuro, aunque fue ya en Bachillerato cuando decidí que quería matricularme en filología en la universidad.

Comencé el grado de Lenguas Modernas, Cultura y Comunicación en la modalidad de Inglés y Alemán. De mis años de carrera recuerdo con mucho cariño a Yolanda, mi profesora de alemán, que no solo ejerció su papel como profesora, sino también como orientadora y amiga, aconsejándome en mis elecciones y prestándome siempre su ayuda. Ella nos motivó con sus clases y me hizo perder el miedo a pedir el Erasmus en Alemania, porque confió plenamente en mis capacidades y conocimientos. En gran medida, gracias a ella cambié mi elección y pedí destinos alemanes. El año de Erasmus en Bonn fue sin duda uno de los mejores de mi vida a nivel académico y personal.

Al final de la carrera, comencé a dar clases particulares de inglés a niños, pero por aquel entonces no estaba segura de querer ser profesora. Siempre he tenido muchos intereses e inquietudes diversas; sin embargo, tras acabar la carrera me encontré más perdida que nunca. Tenía muy claro que seguir estudiando y formarme era la mejor opción, pero no sabía qué paso dar a continuación. Terminada la carrera pensé que era un buen momento para comenzar otros proyectos. Y eso hice. Gracias a unos amigos, me enteré de que había unas becas de Auxiliar de conversación en el extranjero. Debíamos pedirlas con un año de antelación, así que las pedí en 2017 para comenzar en septiembre de 2018. Todo ese año lo dediqué a estudiar alemán en academia —ya que mi destino sería de nuevo Alemania—, y también lo aproveché para sacarme el curso de Monitora de ocio y tiempo libre. Este curso me acercó un poco más al lugar en el que me encuentro hoy, pues descubrí que me encantaba trabajar con niños y adolescentes y que podía ser buena en ello. Además, todos los monitores y profesores que impartieron el curso nos trasmitieron su pasión y motivación por este mundo. Y esto desde luego marca una gran diferencia y facilita mucho el aprendizaje. 

No fue hasta que comencé las prácticas como auxiliar en Alemania que me di cuenta de que la educación me motivaba más de lo que yo pensaba. Siempre me he considerado una persona muy empática, comprometida con los demás y con el mundo que me rodea, apasionada de las Humanidades, de los idiomas y de la literatura y el arte. Sin embargo, hasta que no me vi en un instituto trabajando codo con codo con las profesoras de español y estando frente a alumnos y alumnas de todas las edades, no supe que este podría ser mi futuro. Fue una experiencia muy gratificante, gracias a la cual aprendí muchísimo y que me ayudó a tomar la decisión que tanto tiempo me había costado tomar. Siempre recodaré con mucho cariño a Christine B., Neele, Leonie y Christine F., profesoras de español en el instituto alemán, así como a algunos alumnos con los que trabajé allí.

Tras meses de búsqueda y análisis de ofertas, encontré la doble titulación simultánea del máster de Estudios Literarios y Profesorado en la Universidad de Alicante. Si bien sabía que me interesaba mucho la educación y que tenía vocación para dedicarme a ella, sabía también que me gustaban otros aspectos dentro del mundo literario a los que no quería renunciar. Todos sabemos que la profesión docente es muy compleja y que, en muchas ocasiones, lleva años poder dedicarse a ella y obtener una plaza. Por eso, pensé que sería una buena idea tener un plan B: más formación que me pudiera servir tanto en el ámbito profesional de la enseñanza como en otros relacionados con las Humanidades y la literatura. Recién comenzado el máster de Profesorado y con las oposiciones lejos aún, no descarto continuar mi camino por otras rutas y seguir aprendiendo y formándome en estas disciplinas.




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